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    Las baterías de vehículos eléctricos tendrán una segunda oportunidad

    Por en 08/08/2016
    baterias de vehiculos electricos-Endesa

    Las baterías de vehículos eléctricos tendrán una segunda oportunidad. Todo ello, bajo la premisa de impulsar la industria del vehículo eléctrico. Un sector que está en pleno desarrollo, con cada vez más modelos comerciales en el mercado. Si bien, es necesario seguir aunando esfuerzos para mejorar uno de los temas clave, las baterías.

    El objetivo, acabar con uno de los más grandes impedimentos a la hora de tomar una decisión de compra de un vehículo eléctrico, su autonomía.

    “Las baterías de vehículos eléctricos tendrán una segunda oportunidad”

    Si bien, cabe destacar que los estudios demuestran que, con diez años de vida, su batería apenas ha perdido un 20% de su rendimiento. Este hecho plantea la posibilidad de darle un segundo uso fuera del vehículo donde, al 80% de su capacidad, pueda ser aún muy productiva.

    En este contexto nace el proyecto SUNBATT. Se trata de una iniciativa para dar una segunda vida a las baterías de coches eléctricos. Un proyecto encabezado por Endesa y SEAT.

    Hay que destacar que UNBATT es un laboratorio, o living lab, un contenedor de 15 metros cuadrados. En él se estudia y monitoriza el comportamiento de cuatro baterías de segunda vida conectadas a una micro red. En esta micro red, o microgrid, se interrelacionan varios elementos: unas placas solares de 14 kW (generación), tres puntos de carga de vehículo eléctrico (consumo), la red de distribución eléctrica (distribución) y las mismas baterías (almacenamiento).

    A partir de ese momento, las conexiones y la dirección de los flujos de energía proporcionan múltiples posibilidades. Cabe destacar que la energía producida por las placas solares puede almacenarse en las baterías y volcarse en la red de distribución. También o consumirse, directamente, si hay un vehículo conectado al punto de carga.

    baterías de vehículos eléctricos: Metas del proyecto

    La meta final es el ahorro en la factura. También lograr un consumo inteligente. Esto quiere decir que, si son las 12 de la noche y se quiere cargar un vehículo eléctrico, a pesar de que las baterías puedan estar preparadas para hacerlo, se utilizará la energía de la red.  ya que en esa franja horaria, es más barata. Esta decisión la toma un optimizador, un ordenador instalado en el interior del contenedor y que funciona a través de una serie de algoritmos de aprendizaje automático –es decir, que adquieren experiencia y desarrollan, por decirlo de alguna manera, la capacidad para tomar decisiones inteligentes.

    El optimizador predice los consumos previstos a lo largo del día y gestiona la manera de resolverlos teniendo en cuenta, además, la previsión meteorológica y el precio de la energía en cada momento, entre otras variables. Es este software el que toma la decisión sobre cómo se cargarán los vehículos eléctricos que vengan al punto de recarga, sea a través de las placas solares, la red de distribución eléctrica o las baterías en estudio.

    Asimimo, este sistema genera indicadores como pueden ser el ahorro económico logrado en la factura, la reducción de emisiones de CO2 o la masa forestal que se ha preservado gracias a su gestión inteligente. Además del optimizador, también trabajan en el laboratorio dos sistemas informáticos que monitorizan la generación y consumo de energías y el estado de las baterías, respectivamente.

    La investigacion está encabezada por Endesa y SEAT, y colaboran también la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), el Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC) y el Centre d’Investigació de Recursos i Consums Energètics (CIRCE) y se persiguen tres objetivos claros:

    En primer lugar, obtener un análisis del comportamiento de las baterías en una segunda vida. En segundo,  y como resultado de este primero, mostrar los usos que se le puedan dar. Por último, extraer nuevos modelos de negocio que con ello pudieran surgir.

    Con SUNBATT se está demostrando ya de entrada que a nivel técnico pueden seguir funcionando en un entorno nuevo, fuera del vehículo y, de las conclusiones que se vayan extrayendo a este respecto, se derivarán también los cambios tecnológicos a tener en cuenta en la fabricación de la batería de un vehículo eléctrico teniendo presente que se quiere dar, después, un segundo uso. Por lo que se refiere a qué uso se le podría dar a este producto el día de mañana, el mismo living lab es la prueba de su viabilidad en el terreno de los servicios energéticos –ya que actualmente está desarrollando un papel activo en una smartgrid. Muy unido a este punto, podrían destinarse baterías de segunda vida al almacenamiento de energías renovables, en servicios de distribución –dando disponibilidad energética a zonas o lugares donde no llega la corriente eléctrica-, o, incluso, en el mismo ámbito doméstico.

    De estos usos, como es lógico, se derivarían posibles modelos de negocio que ambas compañías, tanto Endesa como SEAT, están actualmente explorando. SUNBATT es, en definitiva, un proyecto de reutilización que une la industria del automóvil con la de los servicios energéticos con la finalidad de convertir, lo que a priori podría ser un inconveniente, como es la pérdida de capacidad de las baterías de los vehículos eléctricos que tienen 10 años de vida, en una oportunidad para ambos sectores.

    Una oportunidad capaz de contribuir a una gestión más inteligente de la energía que trae, en sí, importantes beneficios en términos de ahorro económico y preservación de los recursos naturales y el medio ambiente, y que es una manera de hacer de las ciudades auténticas smartcities, o ciudades del futuro.

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